La iniciativa permitió optimizar tiempos de ejecución, mejorar la seguridad en obra y avanzar hacia procesos constructivos más industrializados y eficientes.
La innovación y la mejora continua siguen marcando el desarrollo de Constructora Don Pedro. En la obra Jardines Altos se llevó a cabo un piloto de izaje de techumbres, una metodología que busca optimizar los procesos constructivos, aumentar la seguridad y mejorar la productividad en terreno.
Según explicó José Gregorio Rincón, encargado de Autocontrol de la obra, este sistema traslada la construcción de la techumbre desde la altura hacia el nivel del suelo, permitiendo prefabricar completamente la estructura antes de su instalación mediante una grúa.
“Pasamos de una metodología tradicional, donde la techumbre se armaba pieza por pieza en altura, a un sistema prefabricado mucho más seguro y eficiente”, señaló.
La principal ventaja de esta modalidad es que permite ejecutar en paralelo los trabajos de estructura y techumbre de la vivienda, reduciendo significativamente los tiempos de construcción. Los primeros resultados han sido positivos, alcanzando un ahorro aproximado de cinco horas por vivienda.
Otro aspecto relevante es la mejora en las condiciones de seguridad, ya que disminuye considerablemente la exposición de los trabajadores a labores en altura. Asimismo, el trabajo a nivel de suelo facilita la inspección de los procesos, fortalece el control de calidad y mejora la recepción de las actividades ejecutadas.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia de industrialización impulsada por Constructora Don Pedro, orientada a estandarizar, optimizar y modernizar sus procesos constructivos. Su desarrollo involucró la participación de diversas áreas de la organización, entre ellas Oficina Técnica, Estudio de Proyectos, Control de Calidad, Supervisión, carpinteros, jornales y operadores de maquinaria.
El componente técnico contó además con el apoyo de Industrializadora de Viviendas Chile, IDV, entidad que realizó los estudios de ingeniería estructural y acompañó el proceso de implementación en terreno.
Si bien esta experiencia se aplicó inicialmente en cuatro viviendas de la obra Jardines Altos, la empresa proyecta continuar perfeccionando la metodología con miras a convertirla en un estándar para futuros proyectos.
“Este piloto demuestra lo que somos capaces de lograr trabajando en equipo. La industrialización y la estandarización son el camino para mejorar la eficiencia, asegurar la calidad y mantener altos estándares de seguridad”, destacó José Gregorio Rincón.
Con iniciativas como esta, Constructora Don Pedro continúa avanzando hacia procesos más modernos, seguros y eficientes, reafirmando su compromiso con la innovación, la calidad constructiva y la mejora continua.








