En la obra San Benito, en Chillán, el manejo responsable de los residuos es una tarea que involucra a todo el equipo. Dentro de este trabajo, el Operador RCD cumple un rol fundamental: contribuye día a día a mantener los espacios ordenados, a separar correctamente los materiales y a promover una cultura de cuidado del medio ambiente y de seguridad en terreno.
Este rol lo desempeña Don Luis Alfonso Garrido, quien tiene entre sus principales funciones la recolección y segregación de los materiales que se generan durante la construcción. Su jornada incluye recorrer de manera constante los distintos sectores de la obra para identificar los residuos que se encuentran fuera de lugar y trasladarlos al punto de acopio correspondiente. “Hay que recorrer la obra, ver si hay madera botada, plástico o tubos de PVC, sacarlos y dejar todo en orden”, resume sobre su quehacer diario.
Su labor tiene un doble impacto. Por una parte, aporta directamente al cuidado del entorno; por otra, contribuye a la seguridad de los equipos, ya que retirar los elementos ubicados en las zonas de tránsito ayuda a prevenir tropiezos y otros accidentes. “Si uno va pasando y encuentra algo botado, tiene que recogerlo, porque es un peligro para los demás”, explica el operador.
Más allá de las tareas concretas, Don Luis enfrenta su trabajo con un compromiso que se nota: “Lo hago lo mejor que puedo, lo hago con amor“, señala. Esa misma convicción lo lleva a invitar al resto del equipo a sumarse al Plan de Gestión de Residuos de Constructora Don Pedro: “Si encuentran algo al lado, que por favor lo dejen en el lugar que corresponde”.
Con el aporte de colaboradores como Don Luis Garrido y el trabajo conjunto de toda la obra, San Benito reafirma que el manejo responsable de los residuos es una responsabilidad compartida, en la que cada persona puede sumar con acciones simples.


